Realmente no hay actividades que
me impidan cumplir con mis compromisos académicos, porque todas son muy
importantes. Tengo que cubrir un horario laboral de 8 horas, más 2 de traslado
de ida y vuelta, hacen un total de 10 horas. Si bien es cierto, cuando las
circunstancias lo permiten, puedo avanzar con mis tareas en mi trabajo, pero
hay días que es demasiada la carga laboral y no puedo ni checar el correo. Al
llegar a casa me espera un pequeño torbellino de casi dos años, que exige mi
completa atención hasta que se duerme, y es una actividad que por nada puedo
descuidar, así como los fines de semana que aprovecho para llevarlo de paseo.
De igual modo tengo que realizar
mis actividades domésticas, por lo que
mi tiempo efectivo de estudio es a partir de las 9 de la noche, y hasta eso,
hay días que mi hijo tiene más pila de
lo habitual y se duerme más tarde, por lo que puedo quedarme en la madrugada
estudiando.
Revisando este horario, confirmo que ha sido
una buena decisión estudiar en esta modalidad, porque de otra manera tendría
que sacrificar el tiempo con mi hijo para asistir a clases presenciales y ése
es un tiempo muy valioso que no quiero perderme, sobre todo porque todavía está
pequeño.
Lo que tengo que hacer es seguir
esforzándome, aunque eso implique quedarme despierta en la madrugada y cuando
sea necesario hacer trabajos de equipo, organizar mis actividades personales y
el tiempo con mi hijo para poder realizar los chats o las actividades que
tengan que cumplirse con un determinado horario. Afortunadamente en mi trabajo
tengo una computadora con servicio de internet, lo cual me facilita avanzar en
mis ratos libres.
https://goo.gl/Bvbnsj

No hay comentarios.:
Publicar un comentario